El 90 % de las pacientes están libres del cáncer de mama cinco años después

El 90 % de las pacientes están libres del cáncer de mama cinco años después

El porcentaje de supervivencia en esta enfermedad sube un 20% desde los años 80

Este viernes, 19 de octubre, es mucho más que un principio de fin de semana cualquiera, es el Día Mundial del Cáncer de Mama. Una jornada en la que se muestra a las mujeres que han recobrado la alegría por ser supervivientes y en la que se lanza un mensaje: el cáncer de mama no siempre en el final, se puede curar.

Cerca del 90 % de las mujeres diagnosticadas de cáncer de mama se encuentran libres de la enfermedad cinco años después de recibir el tratamiento, una proporción que en los años 80 se situaba entorno al 70 %.

La Sociedad Española de Oncología (SEOM) quiere poner en valor estas cifras conseguidas en las últimas décadas gracias a los avances en el tratamiento de los diferentes tumores.

Con más de 26.000 casos al año de cáncer de mama en España, cada avance en el tratamiento que suponga un 1 % de mejora en la tasa de recaídas, según la SEOM, hace que 260 mujeres menos recaigan de su enfermedad y puedan disfrutar de una mejor calidad de vida con reincorporación plena a su vida social y laboral.

«Cada una de esas mujeres tiene nombre y apellidos. Y cada uno de esos avances ha conseguido aumentar la supervivencia en un 20 % entre los años 70 y la actualidad», recalcan los oncólogos.

Uno de los hitos más significativos de los últimos años ha sido el conocimiento de la heterogeneidad del cáncer de mama porque se trata de una enfermedad con subtipos biológicos diferentes que precisan tratamientos específicos.

El descubrimiento de tipos de cáncer con diferentes perfiles biológicos permitió en la década pasada incorporar anticuerpos monoclonales, como el trastuzumab, al tratamiento del HER2 positivo, hasta entonces de mal pronóstico por su mayor agresividad.

Ahora las pacientes con este tipo de cáncer cuentan además con la asociación de un segundo anticuerpo -pertuzumab- y el tratamiento ha mostrado incrementar notablemente la supervivencia en estadios avanzados.

Esperanza de vida

En concreto, se ha constatado una mejoría de 15 meses en su esperanza de vida, y un grupo de pacientes metastásicas, que hace unos 15 años tenía un muy mal pronóstico, tienen unas posibilidades de estar libres de recaída a los casi cinco años.

También las pacientes cuentan un moderno fármaco que combina de forma conjugada quimioterapia y trastuzumab, y que es altamente efectivo en pacientes que fracasan a tratamientos previos. Es el denominado T-DM1.

Los avances también han llegado para las pacientes con cáncer sensible a las hormonas, que han mejorado la supervivencia libre de progresión de estar libres de recaída con nuevos fármacos biológicos que, asociados a tratamientos clásicos como la hormonoterapia, mejoran los resultados de los tratamientos (Everolimus e inhibidores como el palbociclib y ribociclib).

Y entre las pacientes con cáncer de mama metastásico, los fármacos inhibidores como el olaparib y talazoparib han demostrado un beneficio significativo al disminuir el riesgo de progresión comparado con la terapia estándar.

En estas tres décadas también se ha producido otro hecho relevante, el incremento de cirugías conservadoras y menor intervención sobre la axila, lo que permite evitar complicaciones y mejorar la calidad de vida de las mujeres con cáncer de mama.

El test de expresión génica de 21 genes ha demostrado, según los oncólogos, que muchas mujeres con cáncer de mama con ganglios axilares negativos y receptores hormonales positivos que obtiene una puntuación intermedia en el test molecular pueden evitar la quimioterapia sin que impacte en sus resultados oncológicos.

La detección temprana es el mejor tratamiento

Concienciar a las mujeres sobre la importancia de conocer las técnicas de autoexploración mamaria, las revisiones periódicas y la mamografía son fundamentales para poder detectarlo a tiempo.

El diagnóstico precoz es vital pues de él dependen las posibilidades de curación, que pueden ser del 100% si se detecta a tiempo, lasrevisiones periódicas y la mamografía son fundamentales para poder detectarlo a tiempo.

La mujer debe aprender a conocer bien su cuerpo y así apreciar cualquier signo de alarma. Los especialistas recomiendan a todas las mujeres mayores de 20 años que realicen la autoexploración mamaria cada mes.

Autoexploración mamaria

Después de los 25 años, lo mejor es que un especialista explore sus mamas anualmente. Y a partir de los 40 años de edad, es conveniente que se someta periódicamente a una mamografía.

Basta con estar un poco atenta a cualquier cambio en los senos y si se aprecia alguno, acudir con rapidez al médico, el único capacitado para valorar por medio de pruebas específicas, como la mamografía, ecografía o resonancia magnética si se trata de un cáncer de mama.

La autoexploración puede efectuarse ante un espejo para apreciar cualquier cambio en el color y textura de los senos. Una vez observadas ambas mamas, el examen se completa con una palpación.

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