Hay timos muy conocidos, como el de la estampita. Pero con los coches también traman estrategias, algunas complicadas y otras más sencillas, para sacar el dinero a sus propietarios.

La mayoría de los conductores cuida con mimo su coche. Y eso, a menudo, se traduce en grandes desembolsos de dinero. Pues determinadas personas se aprovechan de ello, para conseguir llevarse ese dinero haciéndoles caer en timos de lo más originales.

Algunos de los timos más famosos son el timo del retrovisor, el pincha ruedas o la estafa del falso abogado.

El timo del retrovisor

El del retrovisor es uno de los timos más populares, tal y como recoge la Cadena SER. El fin es conseguir robarle la tarjeta de crédito a personas mayores. Todo comenzaría con un coche chocando contra el de la víctima.

En ese momento, los estafadores dirían que tienen prisa porque el vehículo es alquilado y tienen que devolverlo ya. Por eso, piden que se haga un parte amistoso, y después de conseguir los datos necesarios fingen hacer llamadas. De ese modo, rellenan un documento, ya que el coche ha sido alquilado en otro país.

A continuación, los criminales les explican que tienen prisa puesto que el vehículo ha sido alquilado en el extranjero y necesitan devolverlo cuanto antes. Cuando obtienen la información necesaria para hacer el parte amistoso, los estafadores simulan realizar gestiones telefónicas para averiguar cómo deben rellenar el documento, ya que el vehículo ha sido alquilado en otro país.

Minutos más tarde, los estafadores piden a la víctima que hable con su aseguradora. Al otro lado se encuentra, en realidad, un cómplice. Tendrá que facilitarle sus datos personales, mientras le informan de que los trámites entre vehículos de distintos países son lentos y caros. Por eso, le recomiendan que pague en efectivo la reparación del retrovisor. A la postre, entre 1200 y 1500 euros.

Una vez esté convencida la víctima de tener que pagar el retrovisor, los estafadores le acompañarán al cajero. Aprovechan, así, para hacerse con el código PIN y robarle la tarjeta.

Las ruedas pinchadas

Este también es uno de los timos más populares. En este caso, el detonante sería un vehículo que se detiene en un peaje o una estación de servicio. Y es que en ese momento, los estafadores le pincharían una de las ruedas con un punzón. Cuando emprenda la marcha, irá perdiendo aire poco a poco.

Una vez el vehículo se vuelva a detener, los perpetradores de timos ofrecerán su ayuda, pero en realidad estarán robando todo lo que esté a su alcance. Finalmente, le dejarán sin sus cosas y con una rueda pinchada.

El abogado falso

Según la emisora de grupo PRISA, si miramos a las estafas más típicas no podemos olvidar la del falso abogado. Así, la víctima recibe una llamada telefónica en la que un supuesto abogado le informa de que su hijo está detenido por provocar un accidente grave. A continuación, el ladrón le ofrece la posibilidad a la víctima de pagar una cantidad de dinero determinada para pagar la fianza. Sólo así conseguiría que su hijo se librase de ir a la cárcel.

Pero el objetivo de los ladrones a la hora de llevar a cabo estos timos no es únicamente económico. Y es que algunas estafas están encaminadas a conseguir los datos personales de las víctimas.

Esto ocurre con un correo que, supuestamente, envía la DGT. Junto a este correo electrónico, los atracadores comparten un enlace en el que supuestamente aparece la fotografía del vehículo sancionado. No obstante, a la hora de pinchar sobre el mismo, inicia la descarga de un virus mediante el que los atracadores pueden hacerse con nuestros datos de una forma rápida y sencilla.